La elegancia en el blanco, la modernidad en el negro, el misterio en los grises...
Son las claves de todo armario que se precie para la temporada de Primavera Verano 2005.
Los estampados, imprescindibles este año, surgiran en blusas, vestidos y faldas a través de gasas y tejidos muy frescos. Los colores como los pistachos y naranjas daran vida a un armario apagado como era el de este invierno.